Record personal de velocidad tan sólo por bailar.

Este sábado pasado fué la celebración del cierre de los talleres de danza del ciclo de primavera de la Biblioteca Los Mangos. La idea que todos los maestros pusieran a sus alumnos a bailar, en mi caso yo con ellos, a las 12pm en el Auditorio Cecatur en Puerto Vallarta. Por otra parte, inicié de lleno clases para los turistas de verano en el Palladium de Punta Mita y ese sábado me tocaba dar Zumba de 10:30am a 11am. Susy, mi amiga instructora que me podía cubrir por aquel lado no podía cubrirme y no confié en dejarle la clase a alguien más. Así que como solución para poder atender los dos compromisos, decidí hacer lo que cualquier Goyito haría…

¡Romper un record de velocidad!

7:30am

Desde temprano en la mañana mientras me hacía mi desayuno ya estaba preparandome mentalmente para semejante hazaña. me puse el uniforme de animador del Palladium y puse meticulosamente el vestuario y los zapatos en la espaciosa cajuela de la Goyoneta (Mi motoneta, una Yamaha T-Max 500 azul modelo 2005). Llené mis termos de café y de agua. Me puse mi baticasco, también los lentes Raid Van imitación. Y partí con suficiente tiempo para llegar mucho antes de la hora y asegurarme que todo saliera en orden.

Me paro a cargar gasolina. Me quito el baticasco, me quito los lentes Raid Van y dejo los dos en el asiento del copiloto. Abro el perilla de la gasolina que va situada entre las piernas del conductor. Lleno el tanque. ¡Este sábado subió 40 centavos el litro de Gasolina! ¿Qué? ¿Otra vez? Pago pues ya qué. Me pongo el baticasco. Me subo a la Goyoneta arranco. Aún llevo buen tiempo y todo ha salido bien. ¡Espera! ¿Y los lentes Raid Van? ¡No me los puse, los dejé en el asiento del copiloto! Miro de reojo por el único retrovisor que me queda. Ya no están. Volaron por la carretera. ¡Chale! Bueno, lo bueno es que eran de esos baratos que uno compra en Oxxo. Pero debería tener más cuidado aunque son baratos es contaminación estarlos tirando así nomás por la carretera. Voy midiendo el tiempo y calculando los semaforos que hay en el trayecto. La carretera de Vallarta a La Cruz de Huanacaxtle luce vacía. Incluso en el crucero de Mezcales donde están haciendo el nuevo puente. El regreso será más complicado. Doy vuelta en la desviación a la Cruz de Huanacaxtle y de ahí tomo la nueva carretera a Punta Mita. Es una chulada que ya tenga dos carriles de cada lado. Me hará más fácil el camino de regreso.

Nueva Carretera La Cruz - Punta Mita
Nueva Carretera La Cruz – Punta Mita

Apuré al monito del audio para que las bocinas estuvieran listas. La clase sería en una terraza con arena que da a la playa. Apuré a los huespedes que iban llegando a preguntar por la clase a que se pusieran listas para empezar a tiempo. 10:30. ¡Vamonos! It’s Zumba time!

10:30am

(Imaginate 8 canciones de tu agrado aquí e imaginese que ahí estoy yo, bailando con los alumnos. Ellos viendo hacia el mar, con el muro haciendoles sombra. Yo frente a ellos, como carboncito humano bailando al ritmo de las canciones que imaginaste.)

Acaban las rolas 5 minutos antes de lo previsto para poderme dar tiempo de ir. Así con todo y ropa me doy un chapuzón en la regadera para quitarse el agua de mar del hotel. Apenas les alcanzo a decir “bye bye” a los huespedes, a los animadores y a los de seguridad cuando ya estoy trepado de regreso en la Goyoneta. Parto de volada pero consciente que debo estar super concentrado. Nada de ponerme los audifonos o a tuitear en el camino, je je!

Puntual a las 11am salgo con la moto del hotel

En la carretera de Punta Mita de regreso a la Cruz, alcanzo los 140 Km/hr. ¡Wow! Esta motonetita viejita, chocada y demás aún aguanta. De hecho la Goyoneta parece disfrutar la velocidad. Deja de hacer los ruiditos que normalmente hace para quejarse que le duele alguna pieza y se concentra en menear sus cajuelón de derecha a izquierda y viceversa a lo largo de las curvas de la carretera. Hace calor. Y el aire no esta humedo, está caliente. Parecería que alguién va frente de mi disparandome con una secadora de pelo. Fué buena idea echarme un chapuzón con todo y ropa para quitarme el sudor y no entretenerme en secarme. La secadora de pelo imaginaria lo está haciendo en mi lugar. Por otra parte, pensaría que el baticasco que en ocasiones se siente claustrofóbico, se sentiría peor con tanto calor. Pero ocurre exactamente lo contrario. El casco me sirve para aislarme un poco del calor y de la velocidad. Como si yo fuera completamente en una cabina aparte adentro de mi cabeza manejando la moto. ¡Definitivamente, se siente más seguro con casco, je je!

11:18 am Llego a Nuevo Vallarta

¡Vientos! 3 minutos más tarde de lo previsto pero voy bien. Sin necesidad de metermele a los coches, ni de robarme luces rojas del semaforo. Solamente calculándole bien y no dejando de acelerar. Quizá algunos menos inexpertos lectores se puedan sorprender que una motoneta corra tanto, pero Yamaha realmente se lució con este modelo. Tiene una cilindrada de 500c.c (El tamaño del motor, lo cuál va relacionado a la potencia de la moto). La mayoría de las motonetas y motos de pizzero que ustedes ven rodar en Vallarta andan en 150cc. Las motos de carreras traen cilindradas de 450cc, 650cc o hasta 850cc. Una moto Harley Davidson si traen usualmente motores arriba de 1200cc que les dan mucha potencia y resistencia en carretera pero las hacen muy pesadas para acelerar y maniobrar en la ciudad. Mi vieja Goyoneta Yamaha está en un lugar intermedio. Si fuera un modelo más nuevo, sería todavía más ligera.

11:40am Estoy cruzando el centro de Puerto Vallarta.

Por andar platicandoles de las motos ya ni me di cuenta que ya llegúe a Vallarta. 40 minutos desde Punta Mita hasta Puerto Vallarta. Debo escribirlo en mi libro personal de Records (En ese mismo libro de records donde inmortalicé que me comía 10 Hot Cakes cuando tenía 8 años o que me chocaron 2 veces estando parado en un día entre otras cosas). Tardo 5 minutos en encontrar estacionamiento a una cuadra del Cecatur. Esto no es record viniendo en moto. Si viniera alguien en carro y encontrara lugar en la calle en menos de 5 minutos si sería tiempo record.

11:50am Concentración con mi equipo de baile.

Ya estamos adentro del teatro Sujel, Fanny, Carlos y yo alistandonos. Los 3 más relajados. Yo soy el único ansioso. No sé si por la adrenalina del viaje o por que siempre me pongo nervioso antes de una presentación. Pero es un nervio positivo, de esos que te hacen concentrarte y visualizar lo que vas a interpretar. Le comento esto a Fanny y le agrego: “A mi me preocupan los que no se ponen nerviosos antes del show porque luego sacan ese nervio durante el show.” Insiste en que no está nerviosa, y se le nota.

12:10pm ¿Tercera llamada?

Los demás grupos se entretuvieron en estar listos. ¡Chale! No me hubiera apurado tanto. Bueno, está bien la mayoría de los grupos son niñas chiquitas, quizá su primera vez y el público no es realmente muy exigente. (Son sus papás) Además puedo alcanzar a relajarme un poco. Empieza la función:

Las niñas de predanza de la maestra Alexa inician. Son pequeñitas de escasos 3 años que transpiran ternura. Sus movimientos obviamente no son tan precisos como los de una bailarina más adulta pero son bastante carismáticas. Me gusta la canción en francés que les ponen de fondo. Siguen las alumnas de Danza Creativa que con unos bonitos vestidos, unas mamparas con la imagen de Frida Kahlo y multitud de recursos como calcetines y caballitos de Madera exploran maneras no tradicionales de hacer danza. Posteriormente viene el turno de una alumna de danza folklórica. Al maestro le quedó solo una alumna después que las otras se fueron de vacaciones. A mi me pasó lo mismo con mis alumnos de Hip Hop que se fueron de vacaciones a lugares como Canada y ya no pudo haber presentación de Hip Hop. La jovencita valientemente realiza una interpretación de folklore ella sola y luego con su maestro.

Nos llega nuestro turno a los de Salsa. Empezamos con mucha fuerza. Creo que se hace un fuerte contraste al ser los primeros adultos en escena. Y además somos dos hombres bailando dandole otro tipo de fuerza a la presentación. Carlos, Sujel y Fanny han tenido diferentes procesos de aprendizaje pero ya se sienten bastantes seguros y alegres en el escenario. Para bailar algo alegre, obviamente tienes que mostrarte endemoniadamente alegre. Fanny, momentos antes de la cargada final, se pone un poco nerviosa pero alcanzamos a sacar bien el final. ¡Te lo dije Fanny, ya sabía que si no te pones nerviosa antes, te pondrás durante!

Por último cierran las alumnas de danza aérea de la maestra y amiga Liz. Las alumnas más avanzadas logran hacer cosas espectaculares que ponen a temblar y a aplaudir a los papás presentes. Al final, la directora de la Biblioteca, Adriana, nos entrega unos diplomas a todos. Los papás les toman muchas fotos. Por ahí anda mi madre con mi abuela también tratando de descifrar como tomarnos una foto con el cel, pero al final lo consigue. Ahí va la foto:

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Alguien debería darme un diploma por llegar tan rápido desde Punta Mita, pero creo que no lo harán. De hecho, creo que si mi madre lee esto, me dará unos coscorrones y me esconderá la llave de la moto. Run run!!!!

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